Con el paso de los años, y ya radicado junto a su familia en la localidad de Usme, Carlos continuó madurando musicalmente hasta orientar su interpretación hacia la música popular, género en el que encontró una nueva forma de expresar sus vivencias, emociones y raíces.
En ese camino conoció a Carlos Torres, una persona clave en su desarrollo artístico. Al escucharlo cantar por primera vez, creyó en su talento y comenzó a guiarlo en una etapa más formal de su carrera. Junto a él, Carlos Celeita inició una gira de medios, desarrolló su folleto artístico, construyó una identidad visual y empezó a comprender con mayor claridad los elementos necesarios para proyectarse como artista.
Desde entonces, entre ambos se ha mantenido una relación de amistad, gratitud y respeto. Para Carlos Celeita, Carlos Torres representa a una de las primeras personas que creyó verdaderamente en su sueño.
Hoy, Carlos Celeita continúa trabajando en su música con amor, paciencia y compromiso. Sabe que abrirse camino en la industria musical no es sencillo y que construir una carrera requiere inversión, disciplina, reputación y constancia. Sin embargo, su esencia sigue intacta: cantar desde el corazón y transmitir verdad en cada interpretación.
Como dice su propio lema: “Celeita, amor”.
Porque con amor se ha construido su historia, con amor se ha fortalecido su camino y con amor seguirá llevando su música a quienes conecten con ella.